Sin lugar a dudas más que una columna necesitaríamos toda una revista, debido a que son innumerables las veces que empresarios han intentando ocupar cargos en el tren gubernamental, unos pocos con mucha suerte pero sobretodo con mucho dinero han logrado alguna función pública con el voto popular.
En lo personal, considero que la incursión de los
empresarios en los cargos públicos es absolutamente moral y válida. Pero
independientemente de nuestra particular forma de pensar sobre este tema, es
una realidad que los empresarios han participado históricamente en la política
y hoy buscan con ahínco los cargos públicos.
El problema es que se han
sobrevalorado, todos quieren ser senador
o diputado, creen que la política se maneja con los mismos criterios que las
empresas. Vemos como personalidades con él mérito suficiente para ir
a una institución pública y administrar con pulcritud su presupuesto, debido a
la capacidad que tienen para administrar fondos y más aun cuando sus empresas han sido exitosas, pero no
quieren comenzar desde abajo, todos quieren ser senador o diputado, no sé
dan cuenta que este pueblo además de pulcritud exige logística, eso
es lo que les ha dado resultado a los tigueres , la diferencia es que los
empresarios han ganado dinero
con esfuerzos y los tigueres vienen de dependencias del
estado donde el dinero es lo
de menos.
Los empresarios veganos así como los de todo el país no se han dado cuenta de una gran realidad y es que con mucha garra los felinos les sacan la raya. Los tigueres se apoderaron del escenario político. Tenemos como ejemplos de líderes al gato Félix por un lado y en el otro extremo, un león que no se deja amaestrar, a menos que aparezca un amansa guapos y lo reduzca a una jaula para poder apreciar en todo su esplendor a semejante criatura, sin el temor a que nos ataque de nuevo.
Finalmente, somos ciudadanos y como tales tenemos los mismos derechos y obligaciones que quienes son apenas tigueres que viven de la política
Los empresarios veganos así como los de todo el país no se han dado cuenta de una gran realidad y es que con mucha garra los felinos les sacan la raya. Los tigueres se apoderaron del escenario político. Tenemos como ejemplos de líderes al gato Félix por un lado y en el otro extremo, un león que no se deja amaestrar, a menos que aparezca un amansa guapos y lo reduzca a una jaula para poder apreciar en todo su esplendor a semejante criatura, sin el temor a que nos ataque de nuevo.
Finalmente, somos ciudadanos y como tales tenemos los mismos derechos y obligaciones que quienes son apenas tigueres que viven de la política
En algunos países los empresarios
luego de hacer dinero en sus empresas, van a la administración pública con el
único objetivo de servir a sus pueblos.
