Los Spurs, que tienen cuatro títulos
desde 1999, son conscientes de que están a las puertas de ser la nueva
dinastía de la NBA y la primera en la era post Jordan, además de ganar
por primera vez dos anillos consecutivos y ser el primer equipo que lo
hace desde los Pistons de Detroit (1988-1989) tras haber perdido las
finales del año anterior.
Mientras que Miami, con tres coronas en
sus vitrinas, jugará su quinta final desde la primera que ganó en 2006, y
cuarta consecutiva, algo que sólo han conseguido otras dos franquicias:
Los Angeles Lakers y Boston Celtics.
Los Spurs llegaron a esta nueva disputa
del título al dejar en el camino de la Conferencia Oeste a Dallas
Mavericks (4-3), Portland Trail Blazers (4-1) y Oklahoma City Thunder
(4-2).
Mientras que el combinado del Heat tuvo
una travesía más tranquila en el Este al barrer 4-0 a Charlotte, 4-1 a
Brooklyn Nets y 4-2 a Indiana Pacers.
