OBSERVATORIO
Por: Guillermo Concepción
Cuando una sociedad enfrenta un problema importa poco la índole que sea,sólo existen dos vías: o se resuelve, o se deja avanzar. Si no se efectúan soluciones a tiempo el problema se agudiza, a tal grado que se empieza a ver cómo algo cotidiano se vuelve parte de nuestro entorno y ello provoca que nos resignemos a vivir con él, porque creemos que ya no hay solución, que ya nada lo puede erradicar; el problema se vuelve parte de nuestra cultura, de nuestra idiosincrasia; y ante el desánimo por el cambio, poco se puede lograr.
La corrupción y la impunidad son un problema fuerte en República Dominicana, con el que parece que ya estamos acostumbrados a vivir, podríamos decir que de los principales frenos para la inversión y el desarrollo en el país.
Veamos porque la gravedad de la corrupción. Cuando un funcionario cualquiera pone como condición un pago ´´peaje ´´ o un por ciento por realizar diligencias para cobrar deudas de el estado del cual forma parte o permitir o no que se lleve a cabo un negocio en el que el debe dar su aprobación, si no hay grasa no se da el negocio. Este tipo de corrupción inhibe el progreso económico y social, pero también dificulta el fortalecimiento de las instituciones e impide la mejora en la gestión pública. Afecta el desarrollo interno, pero también perturba la política exterior, por la mala imagen que damos como país. Debido a esto nos encaja la frase "laissez faire, laissez passer " es una expresión francesa que significa "dejar hacer, dejar pasar", que refería a una completa libertad en la economía y mínima intervención de los gobiernos frente al desarrollo de los países, lo que ahora utilizan los funcionarios públicos en todos los niveles del gobierno para "dejar hacer, dejar pasar", solo lo que les deja beneficios económicos a ellos y luego al aparato productivo nacional.
En lo que creo hay que poner mayor atención, es en el estado de derecho, la seguridad; en ese aspecto es en el que fundamentamos la confianza. Si logramos instituir la confianza en el trato entre las personas, en el que tengamos instituciones y consecuencias, en donde se combata la impunidad en donde la ley sea igual para todos y las consecuencias también, en donde no tengas que ser amigo del policía, Diputado, Senador o conocido del Alcalde o del Gobernador, que estar asociado a un partido político o tener una relación amistosa o lazo familiar con uno de los antes mencionados no sea esto garantía para que tu suerte sea mejor que la de los demás , necesitamos que los ciudadano tengan los mismos derechos y obligaciones que cualquiera , eso nos dará una cultura de legalidad suficiente para relanzar este país, nuestro país.
Sabemos que todo lo antes dicho necesita obligatoriamente un presidente con bragueta, que no esté comprometido hasta el tuétano con esos sectores, lo que le daría autonomía y sacaría del atolladero a este ´´rico país pero pobre mente administrado´´.
Hasta que los peajes y maniobras fraudulentas que realizan nuestros funcionarios con las que han logrado enriquecerse a tal grado que se han convertido en caciques ´´intocables´´ en estos pueblos donde reina la impunidad y la delincuencia anda por sus fueros.
Corrupción e Impunidad
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