Seúl, 14 ago (EFE).- El papa Francisco animó hoy a las dos Coreas a "buscar la paz" y "derribar los muros
de la desconfianza" durante una ceremonia en el palacio presidencial de
Seúl, donde el pontífice llegó hoy para una visita de cinco días a
Corea del Sur.
"La búsqueda de la paz por parte de Corea es una causa que nos preocupa especialmente, porque afecta a la estabilidad de toda la región y de todo el mundo,
cansado de guerras", aseguró Francisco en lo que fueron sus primeras
palabras, pronunciadas en inglés, en territorio surcoreano.
El pontífice, que se reunió tras su llegada con la
presidenta surcoreana, Park Geun-hye, recordó que la Península de Corea
"es una tierra que ha sufrido durante mucho tiempo la ausencia de paz" e
hizo un llamamiento a "derribar los muros de la desconfianza y del odio
promoviendo una cultura de la reconciliación y de solidaridad".
Francisco destacó que "la diplomacia como arte de
lo posible está basada en la firme y constante convicción de que la paz
se puede alcanzar mediante la escucha atenta y el diálogo, más que con
recriminaciones recíprocas, críticas inútiles y demostraciones de
fuerza".
Las palabras del papa llegan precisamente un día
en que se ha vuelto a elevar la tensión en la península coreana con el
lanzamiento al mar de hasta cinco misiles de corto alcance por parte del régimen de Kim Jong-un.
La relación entre Norte y Sur
en los últimos años ha estado caracterizada por los constantes roces y
desencuentros, mientras ambos países permanecen técnicamente enfrentados
desde la Guerra de Corea (1950-53), ya que solo se firmó un armisticio.
"Los coreanos creemos que el dolor de las Coreas
puede curarse con su visita y esperamos que ésta nos lleve a la
reconciliación", expresó la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, en
palabras dirigidas a Jorge Mario Bergoglio.
El papa, que mañana participará en la VI Jornada
de la Juventud católica Asiática, que tiene lugar en el oeste del país,
insistió en su discurso en la importancia de aprovechar la cita para
"escuchar los anhelos y preocupaciones de los jóvenes" y "reflexionar
sobre la necesidad de transmitirles el don de la paz".
Además, destacó el importante papel de los
pioneros católicos coreanos que "dispuestos a dar su vida por la verdad
en que creían", según las palabras de Bergoglio, extendieron esta fe en
el país en los siglos XVIII y XIX a pesar de sufrir persecuciones y torturas.
Francisco participará el sábado en la
beatificación de 124 mártires surcoreanos en la emblemática plaza de
Gwanghwamun de la capital, en un evento que puede atraer hasta un millón
de personas, según estimaciones de las autoridades.
La visita del pontífice argentino a Corea del Sur,
donde viven 5,4 millones de católicos, se considera histórica al ser la
primera de un papa al país en 25 años y la primera en dos décadas a
Asia Oriental.Fuente: El Nuevo Diario
