Fue
hallado en una zona baldía, próximo a la avenida Caamaño Deñó de la
Romana, el cadáver de un sargento retirado de la Policía.
Se trata de Gerardo Gil Núñez, de 66 años, quien tenía residencia en la calle segunda del sector Benjamín.
Gil
Núñez fue encontrado por un motoconchista y familiares, quienes
llevaron el cuerpo a la clínica Coral, donde se certificó su muerte por
envenenamiento.
De
acuerdo a lo declarado por el motoconchista Manolo Castillo Rijo, el
sargento le había pedido que tomara la avenida Caamaño Deñó para buscar
unos supuestos audífono que había perdido.
“Él
penetró a los matorrales, pasaron varios minutos y al ver que no salía
busqué a sus familiares, siendo encontrado como a 50 metros, sin vida”,
dijo.
Estaba
depresivo. La hija del sargento informó a los investigadores que su
padre estaba padeciendo de depresión y que anteriormente ya había
tomado veneno para matarse.
El cadáver fue enviado al Instituto de Ciencias Forenses en San Pedro de Macorís, para los fines pertinentes
El
caso fue tomado de inmediato por el médico legista Benito Kelly y los
oficiales de Investigaciones Criminales Víctor Domínguez de los Santos,
José Severino Brand, y de la Policía científica Beltré Rosso.